Vapear: ¿ayuda a que las personas que fuman cigarrillos tradicionales dejen el hábito?

No existen evidencias científicas concluyentes que demuestren que los cigarrillos electrónicos sean un método seguro y efectivo para reducir el uso de los cigarrillos tradicionales a nivel de la población. En un análisis reciente de tratamientos efectivos para dejar de fumar, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. resolvió que no existe evidencia suficiente para recomendar el uso de cigarrillos electrónicos como una herramienta para dejar de fumar. Se está llevando a cabo una investigación adicional con los estudios de análisis más variados que se publicaron recientemente (llamado “metaanálisis”). Determinó que los fumadores adultos que utilizan cigarrillos electrónicos tienen una probabilidad 28 % menor de dejar de fumar. Aún existHemos observado una cantidad de testimonios individuales que expresan cómo los cigarrillos electrónicos los ayudaron a abandonar los cigarrillos tradicionales. Muchas de estas personas utilizan el hashtag #vapingsavedmylife. El Departamento de Salud Pública de California apoya cualquier y todos los esfuerzos para abandonar los cigarrillos tradicionales. Sabemos que la gran mayoría de las personas desea dejar de fumar, pero les cuesta mucho abandonar el hábito.  Como sabemos lo difícil que es, siempre que una persona logra dejar por completo los cigarrillos, la felicitamos.

Por ese motivo, muchas personas nos preguntan por qué no aconsejamos el uso de cigarrillos electrónicos como una manera de dejar de fumar.  Existen varias razones por las cuales no avalamos el cigarrillo electrónico como dispositivo o ayuda para dejar de fumar:

Los cigarrillos electrónicos no son dispositivos para dejar de fumar aprobados por la FDA. Las terapias de reemplazo de la nicotina (NRT) aprobadas por la FDA se someten a un proceso de aprobación riguroso y a ensayos clínicos en animales y humanos antes de ponerse a disposición del público. Además, existen reglamentos que determinan los requisitos de fabricación, etiquetado, envasado y advertencia. El objetivo del proceso es garantizar que los productos sean seguros y efectivos. Esto no se aplica a los cigarrillos electrónicos y otros dispositivos que calientan líquidos con nicotina y se inhalan hacia los pulmones. Las compañías de cigarrillos electrónicos podrían someterse al proceso de la FDA para que sus productos sean aprobados por esta entidad como dispositivos para dejar de fumar. Sin embargo, hasta el día de hoy, no se tiene conocimiento de que ninguna de las cientas de compañías de cigarrillos electrónicos existentes haya enviado la solicitud para tal fin.  1 2

Algunos estudios revelan que el uso de cigarrillos electrónicos y tradicionales durante el proceso para dejar de fumar es contraproducente. Si bien es posible que los fumadores reduzcan el número de cigarrillos que consumen, muchos de ellos acaban utilizando ambos productos de manera simultánea y, en realidad, jamás abandonan el hábito por completo. Esto significa que cualquier beneficio potencial para la salud se reduce y que los riesgos cardiovasculares asociados con el hábito de fumar permanecen básicamente inalterados y continúan provocándole problemas de salud graves al individuo. Además, los cigarrillos electrónicos podrían impedir que las personas logren vencer con éxito su adicción a la nicotina. 3 4 5 6

en dudas e inquietudes acerca de si estos productos ayudan a las personas a dejar de fumar completamente o si aumentan el efecto perjudicial de fumar productos combustibles al desalentar el cese del hábito, fomentar el uso duplicado a largo plazo y si incrementan el uso de tabaco y la adicción a la nicotina en la población no usuaria. 7 8 9 10 11 12

La adicción tiene 3 componentes: físico, psicológico y  comportamiento. Las terapias de reemplazo de nicotina (NRT) se diseñaron para ayudar a las personas con el aspecto físico de la adicción.  Los programas para dejar de fumar que abordan los aspectos psicológicos y de comportamiento a la adicción, combinados con las NRT u otros medicamentos para dejar de fumar, son muy efectivos para abandonar el hábito. De hecho, el programa Freedom From Smoking de la American Lung Association tiene un índice de efectividad del 60 % cuando se combina con medicamentos para dejar de fumar. Las NRT no se diseñaron para utilizarse a largo plazo, que es diferente a la percepción que tienen muchas personas acerca del reemplazo por los cigarrillos electrónicos.  Muchas personas incorporan los cigarrillos electrónicos sin planes de dejarlos. Aún se desconocen los riesgos a largo plazo para la salud del uso regular de cigarrillos electrónicos como reemplazo de los cigarrillos tradicionales. Además, las personas que solo realizan este reemplazo continúan sin abordar los aspectos psicológicos y de comportamiento a la adicción de los cigarrillos tradicionales, aunque disminuyan el consumo de nicotina. 13

Gran parte del debate acerca de los cigarrillos electrónicos se enfoca en lo que se denomina “reducción del daño”. La reducción del daño se refiere a la idea de que, si bien se sabe que los cigarrillos electrónicos presentan riesgos para la salud, dichos riesgos son menores que los de los cigarrillos tradicionales y, por ese motivo, se reduce todo el daño.  Sin embargo, si se observa un panorama más amplio de la “salud pública” que va más allá de ayudar a las personas a abandonar los cigarrillos tradicionales, existe una preocupación real acerca de los adolescentes y los jóvenes adultos que comienzan una adicción al tabaco de por vida a través de los cigarrillos electrónicos, especialmente porque aún no se conocen los riesgos a largo plazo para la salud. Una cantidad cada vez mayor de evidencia procedente de estudios longitudinales demuestra que los adolescentes y los adultos jóvenes que utilizan cigarrillos electrónicos tienen una probabilidad mucho mayor de convertirse en fumadores de cigarrillos tradicionales un año más tarde. Ante este panorama, la pregunta es si el daño realmente se está reduciendo si una nueva generación se está haciendo adicta a la nicotina, una neurotoxina con un alto nivel de adicción con riesgos conocidos para la salud, y si estos jóvenes terminan convirtiéndose en consumidores de cigarrillos tradicionales. 14 15

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